¿QUIÉN HABITA EN TU TEMPLO?
Nuestro cuerpo fue escogido para ser templo del Espíritu Santo, no instrumento del pecado. ¿A quién estamos entregando nuestros miembros? Una exhortación pastoral a vivir en santidad, guardar nuestro corazón y permitir que solamente el Espíritu de Dios gobierne nuestra vida. Basado en 1 Corintios 6:19-20 y Romanos 6:13.
FIELES EN LO QUE SE NOS CONFÍA
La fidelidad a Dios se demuestra en la manera en que cuidamos lo que Él ha puesto en nuestras manos. Una reflexión pastoral sobre la responsabilidad, la integridad y el compromiso de permanecer fieles aun en las cosas pequeñas.
MADUREZ PARA SERVIR
Servir a Dios no es solamente tener dones o capacidades; requiere un corazón formado. Una carta pastoral sobre la madurez que se refleja en el carácter, la fidelidad, la humildad y la perseverancia mientras crecemos a la medida de Cristo.
EL AMOR NO SOLAMENTE SE DICE, TAMBIÉN SE DEMUESTRA
El amor verdadero va más allá de las palabras: se hace visible en el afecto, la empatía y nuestras acciones. Una carta pastoral que nos invita a demostrar con hechos el amor que decimos tener.
CUANDO LA FAMILIARIDAD NOS HACE PERDER EL VALOR DE LO QUE TENEMOS
La familiaridad puede llevarnos a dejar de valorar aquello que un día recibimos con gratitud. Una carta pastoral sobre la honra, el cuidado y la madurez para reconocer el valor de las personas y responsabilidades que Dios ha puesto en nuestras manos.
ADORADORES EN TODO TIEMPO
Aprende a adorar a Dios no solamente cuando todo va bien, sino también en medio de la espera, la prueba y los días difíciles. Una palabra pastoral para mantener nuestra mirada en Dios en todo tiempo.