EL AMOR NO SOLAMENTE SE DICE, TAMBIÉN SE DEMUESTRA
CARTA PASTORAL 02 • SERIE: MADUREZ PARA SERVIR
“Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad.” — 1 Juan 3:18
Amada iglesia de Cristo:
El amor es una de las palabras que más pronunciamos, pero también una de las verdades que más necesitamos aprender a vivir. Podemos decir “te amo”, “te aprecio” o “cuentas conmigo”; sin embargo, la Palabra nos enseña que el amor alcanza su verdadera expresión cuando aquello que sentimos comienza a verse en nuestra manera de tratar a los demás.
El apóstol Juan escribe: “Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad” (1 Juan 3:18). Juan no está menospreciando las palabras de afecto; está enseñándonos que las palabras necesitan estar acompañadas por acciones. El amor que permanece solamente en los labios puede ser una intención hermosa, pero el amor bíblico busca convertirse en presencia, cuidado, honra y servicio.
Una de las evidencias de ese amor es el afecto. La Escritura dice: “Amaos los unos a los otros con amor fraternal”(Romanos 12:10). El afecto no siempre necesita grandes demostraciones. Muchas veces aparece en un saludo sincero, una palabra oportuna, un abrazo, una llamada, una respuesta, un gesto de gratitud o simplemente en hacer sentir al otro que su vida tiene valor para nosotros. No debemos esperar perder a alguien para expresar lo que sentimos mientras todavía podemos hacerlo.
El amor también desarrolla empatía. Romanos 12:15 nos enseña: “Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran”. Amar es aprender a mirar más allá de nuestras propias necesidades para percibir lo que otro está viviendo. Filipenses 2:4 añade: “no mirando cada uno por lo suyo propio, sino cada cual también por lo de los otros”. La madurez nos enseña a preguntarnos no solamente “¿cómo estoy yo?”, sino también “¿cómo está mi hermano?”
Y finalmente, el amor actúa. Santiago nos recuerda que si vemos a un hermano en necesidad y solamente le ofrecemos palabras sin responder a aquello que podemos hacer, nuestras palabras quedan incompletas (Santiago 2:15-16). No siempre podremos resolver el problema de alguien, pero casi siempre podremos acercarnos, escuchar, orar, acompañar, responder o hacer algo que comunique: “No estás solo”.
REMA PASTORAL
El amor verdadero no necesita hacer ruido para ser visto, pero siempre deja evidencias de que estuvo presente. Lo que sentimos en el corazón debe encontrar alguna manera de llegar al corazón de quienes amamos.
Hoy podemos examinarnos delante de la Palabra: ¿las personas que decimos amar pueden reconocer ese amor en nuestra manera de tratarlas? ¿Nuestro afecto tiene expresión? ¿Nuestra empatía nos mueve a acercarnos? ¿Nuestras palabras están acompañadas por acciones?
Jesús no solamente dijo que nos amaba; lo demostró. “Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros” (Romanos 5:8). La cruz convirtió el amor en una acción visible.
Por eso, mientras esperamos Su venida, vivamos de tal manera que nuestro amor por Dios y por los demás no permanezca solamente en nuestras palabras. Que se vea en nuestra honra, nuestra empatía, nuestro cuidado y nuestras acciones.
Con amor pastoral,
Pastor Luis Vides
Viva y Eficaz — ENSEÑA • CAPACITA • TRANSFORMAMartes 29 De Septiembre 2026